martes, 8 de noviembre de 2011

Espera y sueño.

Sueño con la espera,
sueño con la nostalgia,
sueño con abrazos, con alegrías,
con sonrisas, con reencuentros.

Por eso.. me gusta tanto la espera.
o quizá.. no tanto.

Sueño con que no haya distancia,
también a veces he soñado con que no haya atadura.
Me arrepiento, si, porque a pesar de esa 'maldita' espera..
Vale la pena esperar.

Sueño con que me reconfortes,
sueño con poder ayudarte.
Lo logro y fracaso muchas veces,
y es que.. aunque no seamos nada,
y a la vez siento que sea todo,
solo una sonrisa suya puede alegrar mi día.

Es mío, es mi propiedad, es solo mio este sueño.
Porque sueño con no tener que hacer esperar a la espera,
y que me esperes, sin que yo me haya ido.

¿Sabes por qué vale la pena esperar..?
Porque detrás de todo ese tiempo,
se que hay una sonrisa que me espera siempre..

Al otro lado.
Shiih

Calypso.

Como si pudiera olvidarte, amor mío. 
Eres tan bello que el sol envidia tus dorados cabellos. 
Y las hojas, el verde de tus ojos. 
Quizá no seamos más que amigos,
 pero agradezco poder haber conocido
 a una criatura tan bella e inocente como tú. 
Creación de la Dueña del Blog.

Te espero.

Sentada estaba mirando el cielo,
a las nubes y al sol,
de pronto te cruzaste por mis ojos
y algo nuevo nació en mi.
Tus colores me cegaron.
Tu calidez me sonrojó.
Te seguí, con la mirada te seguí.
Me correspondías,
me comenzaste a rodear.

Tu imagen estaba en cada árbol,
cada estrella, cada latir de mi corazón.

Ahora extraño cada mañana,
tus brazos en mi cintura,
tus labios en mi cuello,
tu persona en mi cama.
Cada día despierto con la esperanza
de encontrarte a mi lado.
Más, sólo encuentro el espacio
frío de la cama desocupada.

No hago más que mirar
hacia la ventana, que da a esa
hermosa cordillera.
Tan hermosa como tú, pero horrible
al momento que nos separa.
¡Oh! Triste y agónica espera.
Regresa pronto que mis labios se empalan, 

mi corazón deja de latir
y mis manos se enfrían.

Vuelve pronto, con tu apuesto porte
y tu seductor acento.
Porque aquí te espero el tiempo
que sea necesario. Te esperaré.
Vuelve pronto
De Javiera a Martín.
Creación de la Dueña del Blog

domingo, 18 de septiembre de 2011

Viceversa (Mario Benedetti)

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.

O sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa. 

Mario Benedetti 
Viceversa 

096. Beso

-Tu. Yo. Miradas. Respiración ligeramente agitada. Tu mano. La mía. Se entrelazan. Risa. Nerviosismo. El saber que se aproxima. El temerle y no esperar a que suceda. Te miro. Me miras. Cercanía. Sonrojo. Respiración ligeramente más agitada. Tu mirada. La mía. Nuestros alientos. Temor. Miedo a perderte. Miedo a la felicidad de tenerte aquí, así, frente a mí. brazo. Latidos acelerados del corazón. Nerviosismo. Movimiento rápido, y a la vez, lentamente calculado. Tus labios. Los míos. Inclinación de ambas cabezas. Tus labios. Los míos. Dejan pasar al otro. Explorar al otro. Saber y asegurar que esto realmente está pasando. Que esta persona esta aquí, conmigo. Separación. Respiración. Respiraciones agitadas. Mirada. Caras sonrojadas. Falta de aire. Risa. Ternura en la mirada contraria. Necesidad del otro. Abrazo.
-Y eso? Que es para ti?
-Un beso.

Yo no te pido (Mario Benedetti)

Yo no te pido que me bajes 
una estrella azul 
solo te pido que mi espacio 
llenes con tu luz. 

Yo no te pido que me firmes 
diez papeles grises para amar 
sólo te pido que tu quieras 
las palomas que suelo mirar. 

De lo pasado no lo voy a negar 
el futuro algún día llegara 
y del presente 
que le importa a la gente 
si es que siempre van a hablar. 

Sigue llenando este minuto 
de razones para respirar 
no me complazcas no te niegues 
no hables por hablar. 

Yo no te pido que me bajes 
una estrella azul 
solo te pido que mi espacio 
llenes con tu luz. 
Mario Benedetti
Yo no te pido

Me sirve y no me sirve (Mario Benedetti)

Me sirve y no me sirve
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza

La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.

El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno

El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.

Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.

Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.

Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.

Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.

Mario Benedetti
Me sirve y no me sirve

lunes, 12 de septiembre de 2011

Los deseos (Victor Hugo)


Te deseo primero que ames y que,
amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos, y que,
incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas
enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que,
algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.

Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible,
y que en los momentos malos, cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante;
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año, sino apenas un día;
pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera, te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año pongas algo
de ese dinero enfrente a ti y digas:«Esto es mío»,
sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,
y que siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos
y sonrientes, aún sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Táctica y Estrategia (Mario Benedetti)

Mi táctica es
mirarte,
aprender como sos,
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte,
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo,
no sé cómo ni sé
con qué pretexto,
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco 
y saber que sos franca,
y que no nos vendamos
simulacros,
para que entre los dos
no haya telón,
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio,
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es,
que un día cualquiera,
no sé cómo ni sé
con qué pretexto,
por fin me necesites.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Wake Me Up When September Ends.~


Corría de ese viento tormentoso y helado, pero el ambiente no estaba frío. Daba esperanzas de lluvia, al igual que las negras nubes que había sobre Santiago. Ya era Septiembre. Lo que me gusta de Septiembre, es que como todos comienzan a planificar las celebraciones que se harán para las Fiestas Patrias, siento mi cumpleaños como un día normal, uno más en el calendario. Pero aún así, no puedo evitar temerle y ansiarle. Pues me acerca cada cumpleaños que se agrega a la lista, conlleva responsabilidades, experiencias, vivencias, complejidades. Personas, lugares, recuerdos... Emociones. Por ello le temo y le ansío. 
Tantos hechos, famosos como desconocidos. La caída de las Torres Gemelas, el fallecimiento del padre del cantante favorito de mi mejor amiga... Y mi cumpleaños. Entre todas esas fechas, está mi cumpleaños. Pero, hay personas que lo recuerdan. Hay personas que me saludan y ello, me hace valorar en demasía el 3 de Septiembre de cada año. Cada vez son más personas o menos, las mismas o personas diferentes. Personas que no esperabas que te saludaran y personas que ansiabas que lo recordaran. Entre tanta planificación, está esa fecha. Entre tanta planificación y fiesta, hay una pausa para mi y mis cercanos.
Entre tanta fecha, hay un día del que agradezco que haya sucedido, pues tengo así la bendición de haberles conocido a ustedes.


Gracias a todos los que me saludaron en mi Cumpleaños. Gracias a todos los que me quieren y recuerdan ^^

viernes, 26 de agosto de 2011

“- A veces tengo un sueño -dijo el joven de la silla de ruedas. El extraño eco de su voz hacía pensar que ésta procedía del fondo de un profundo agujero-. Dentro de mi cabeza hay un cuchillo clavado en diagonal en la mórbida carne de mis recuerdos. Está clavado muy hondo. Pero no me duele. Tampoco notos su peso. Sólo está ahí clavado. Yo lo contemplo desde otro lugar, como si fuera algo ajeno. Y deseo que alguien me extraiga el cuchillo. Pero nadie sabe que está ahí clavado. Pienso en sacármelo yo mismo, pero no alcanzo con las manos. Es muy extraño. He podido clavármelo, sin embargo, ahora, no puedo extraerlo. Mientras tanto, las cosas empiezan a borrarse paulatinamente. Yo mismo voy palideciendo, poco a poco, y desaparezco. Al final sólo queda el cuchillo. El cuchillo siempre permanece hasta el final. Como el blanco fósil de un animal prehistórico que ha quedado en la orilla del mar... Éste es mi sueño.”

“Lo que yo quería era fundirme en un solo cuerpo con ella, sin ninguna traba. Pertenecerle y que ella me perteneciera. Quería esa señal. Por supuesto, la deseaba sexualmente. Pero no se trataba sólo de eso. Estoy hablando de una comunión de cuerpos. Nunca, en toda mi vida, había experimentado la sensación de fundirme con alguien. Siempre había estado solo. Y siempre había estado, alerta, dentro de un marco. Quería liberarme. Y me daba la sensación de que, liberándome, podría descubrir mi propio yo, ese yo que hasta entonces solo había vislumbrado de una manera muy vaga. Me daba la sensación de que, uniéndome estrechamente a ella, lograría apartar de mí el marco que había regulado hasta entonces mi vida”.

Fragmento de El cuchillo de caza y El folclore de nuestra generación: prehistoria del estadio avanzado del capitalismo, respectivamente, de Haruki Murakami en "Sauce ciego, mujer dormida"

Confesiones (Luís García Montero)

Yo te estaba esperando. 
Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho, 
de la letra sin pulso y el verano 
de mi primera carta, 
por los pasillos lentos y el examen, 
a través de los libros, de las tardes de fútbol, 
de la flor que no quiso convertirse en almohada, 
más allá del muchacho obligado a la luna, 
por debajo de todo lo que amé, 
yo te estaba esperando. 
Yo te estoy esperando. 
Por detrás de las noches y las calles, 
de las hojas pisadas 
y de las obras públicas 
y de los comentarios de la gente, 
por encima de todo lo que soy, 
de algunos restaurantes a los que ya no vamos, 
con más prisa que el tiempo que me huye, 
más cerca de la luz y de la tierra, 
yo te estoy esperando. 
Y seguiré esperando. 
Como los amarillos del otoño, 
todavía palabra de amor ante el silencio, 
cuando la piel se apague, 
cuando el amor se abrace con la muerte 
y se pongan mas serias nuestras fotografías, 
sobre el acantilado del recuerdo, 
después que mi memoria se convierta en arena, 
por detrás de la última mentira, 
yo seguiré esperando. 
Luis García Montero 
Confesiones

Los años (Roberto Bolaño)

Me parece verlo todavía, su rostro marcado a fuego
en el horizonte
Un muchacho hermoso y valiente
Un poeta latinoamericano
Un perdedor nada preocupado por el dinero
Un hijo de las clases medias
Un lector de Rimbaud y de Oquendo de Amat
Un lector de Cardenal y de Nicanor Parra
Un lector de Enrique Lihn
Un tipo que se enamora locamente
y que al cabo de dos años está solo
pero piensa que no puede ser
que es imposible no acabar reuniéndose
otra vez con ella
Un vagabundo
Un pasaporte arrugado y manoseado y un sueño
que atraviesa puestos fronterizos
hundido en el légamo de su propia pesadilla
Un trabajador de temporada
Un santo selvático
Un poeta latinoamericano lejos de los poetas
latinoamericanos
Un tipo que folla y ama y vive aventuras agradables
y desagradables cada vez más lejos
del punto de partida
Un cuerpo azotado por el viento
Un cuento o una historia que casi todos han olvidado
Un tipo obstinado probablemente de sangre india
criolla o gallega
Una estatua que a veces sueña con volver a encontrar
el amor en una hora inesperada y terrible
Un lector de poesía
Un extranjero en Europa
Un hombre que pierde el pelo y los dientes
pero no el valor
Como si el valor valiera algo
Como si el valor fuera a devolverle
aquellos lejanos días de México
la juventud perdida y el amor
(Bueno, dijo, pongamos que acepto perder México y la juventud, 
pero jamás el amor)
Un tipo con una extraña predisposición
a sobrevivir
Un poeta latinoamericano que al llegar la noche
se echa en su jergón y sueña
Un sueño maravilloso
que atraviesa países y años
Un sueño maravilloso
que atraviesa enfermedades y ausencias
Roberto Bolaño
Los años (en Los perros románticos)

En una estación de metro (Óscar Hahn)

Desventurados los que divisaron 
a una muchacha en el Metro 
y se enamoraron de golpe 
y la siguieron enloquecidos 
y la perdieron para siempre entre la multitud 
Porque ellos serán condenados 
a vagar sin rumbo por la estaciones 
y a llorar con las canciones de amor 
que los músicos ambulantes entonan en los túneles 
Y quizás el amor no es más que eso: 
una mujer o un hombre que desciende de un carro 
en cualquier estación del Metro 
y resplandece unos segundos 
y se pierde en la noche sin nombre
Óscar Hahn
En una estación de metro

viernes, 5 de agosto de 2011

005. Exteriores

Aquella chica con las nubes reflejadas en sus ojos y la música del viento en su ventana, finalmente se puso un abrigo, sus zapatillas favoritas y salió. En el reporte del tiempo habían dicho que no llovería, pero ella sabía que lo haría. En días como éstos, tomaba su cuaderno, un lápiz y su mochila blanca. Aquella mochila la había ocupado el día en que él la conoció. Esta persona, es alguien diferente a la que rondaba aún por la casa de la chica. Esta persona, ha sido inesperadamente cautivante para nuestra ella. Prácticamente, es un extraño. Pero ella lo siente tan cercano, como si hubiera algo que les juntara, pero que nos les permitiera verse. Ése chico rompió con ese destino, y le comunicó de su existencia. Allí en adelante, todo cambió.

Ambos ciertamente se andan buscando mutuamente
por las partes que frecuentan.

De alguna manera, al usar esa mochila blanca, tenía la esperanza de volverlo a ver, pues cuando sus destinos se cruzaron una única vez sin conciencia de ello, ella no le vio. Era muy fácil de reconocer por su altura llamativa para un chico de su edad, pero aún así ella no lo vio. 
No estamos insinuando que ella es especial, pero como todas las personas, tiene algo único que la diferencia de todo el mundo. 

Quizá éso sea lo que le impulsó a él a conocerla, 
quizá sea lo que hace que ella piense en él. 
Quizá porque se dieron cuenta.. 
que después de todo, no estaban solos 
en este punto en el universo llamado Tierra.


Después de todo. A pesar de todo. Finalmente... llovió.

sábado, 30 de julio de 2011

004. Interiores

- ¿Qué haces si alguien que amas te decepciona? ¿Que de verdad te jode?
- Debes intentar dejar de amarle.
- ¿Es eso posible?
- No. Creo que no.


Desde un principio supe que esto no funcionaría bien. Pero, de todas maneras me arriesgué por el simple hecho de que... me enamoré. Tirada en mi cama, mirando el techo y tarareando una cancioncita que se me había pegado hace días, pensaba en como diablos lidiar con esta situación nuevamente. No es que esté familiarizada con el famoso "Enamoramiento" pero... ya lo había experimentado, y digamos.. No terminó como me hubiera gustado. 
Era uno de esos días nublados, en los que tienes la esperanza de que lloverá, pero no lo hace. Estaba sola en la sala de estar luego de almorzar y resolví meterme en el computador para matar el tiempo mientras llegaba mi familia de todo lo que hacían en el día.  Nadie había notado mi situación sentimental actual... Quizá sea porque mi sonrisa es la mejor actriz del mundo. Sentía su presencia por toda la casa. Le sentía mirándome desde el marco de la puerta, desde la cocina cuando me mandaba uno que otro beso o un "Te Amo" cuando lavaba los platos luego de la cena, sentía su aroma por la sala de estar, en el sillón que tanto le gustaba para ver televisión.
Y de eso ahora... Con suerte, queda su olor impregnado en la almohada izquierda de mi cama, que se hace cada vez más grande en la noche, cuando debo dormir sola. Comienza a correr viento, y me pongo a escuchar cómo las hojas caen en el techo trasero, que da a mi ventana. Poniendo Play a mi lista de reproducción favorita en el computador, me siento a escuchar y ver cómo el viento hace bailar a los árboles que dan a mi ventana también. Estos días se hacen más largos sin tu presencia. Sólo dijimos adiós con palabras, he muerto cientos de veces. Tú volviste con ella y yo volví... a lo oscuro.


Antes de conocerte, leí algo que me retumbó en la mente, pero que nunca tuve presente en nuestra relación. Me volví al computador y me puse a leer las publicaciones en la página de escritos de una amiga muy querida. Leía sin fuerzas, hasta que encontré un fragmento... Un fragmento que hasta hoy me hace doler la cabeza.

.Yo soy yo
Tú eres tú.
Yo no estoy en este mundo para llenar todas tus expectativas
y sé
que tú no estás en este mundo para llenar todas las mías.
Porque yo soy yo
tu eres tú
Y, cuando  y yo nos encontramos
es hermoso.
Y cuando, encontrándonos, no nos encontramos
no hay nada que hacer.

sábado, 16 de julio de 2011

Being brave is not feel no fear, but to feel it and yet keep moving forward IV - 15 072 011

Esta era una de esas noches en las que tu mente trata de recordar algo, y al hacerlo, te causa dolor. Es una de esas noches en las que te miras al espejo y la persona que ves no eres tú, sino alguien más sereno, más suave, más hermoso. Es una de esas noches en las que llueve, y tu corazón se recoge al mecerse las hojas con el viento acariciando los árboles, aquél sondo que me arrulla y me espanta. Es de aquellas noches en las que no deseas apagar la luz, porque todo lo bello que nunca vez, y que ahora se presenta, se irá. Es de aquellas noches en las que algo te inquieta, pero te tranquiliza a la vez. Es una de esas noches en el que el corazón busca algo, desea recordar algo de esta u otra vida pero que a la vez no desea encontrar, para que yo lo disfrute cuando lo descubra.
Es cuando pienso que podría ser alguien, y a la vez ser nada... 

Es cuando el frío atraviesa mis ropajes, y mi cuerpo se entumece ante su presencia. Es sentirse inocente y a la vez, ayudar a mi alma a adulterarse con el mundo actual. Es morir y revivir al pensar en tu familiar y desconocida imagen del caballero perfecto que espero...
Pero que cada día, pierdo más la esperanza de encontrar.

Vuela, vuela pequeña mariposa, de flor en flor, 
sin ligarte a nada, sin andanzas en el amor. 
Hipnotizando al que pasa con tus colores, 
dejándoles tu esencia viva en sus pieles, 
vives destruyendo sus amores... 
A aquellos que no te son fieles.

Ah... Me siento como una mariposa en blanco y negro, con una mancha azul que hipnotiza, pero que enamora al que sabe como verla. Aquella maldita y a veces, patética y dolorosa mancha azul. 
Una mancha azul, con frenillos.

martes, 12 de julio de 2011

Being brave is not feel no fear, but to feel it and yet keep moving forward III - Hay veces... Parte 1: "Sentimientos"

Hay veces en las que no logro entender, para qué se dicen cosas si no se sienten realmente. Si vas al funeral del amigo de un amigo de tu tío, ¿le darás un pésame a alguien que nunca en tu vida viste, sólo por educación? No, es por empatía. No me gusta generalizar, pero la mayoría de nosotros hemos sido cercanos a la muerte de un ser querido, y duele mucho el saber que nunca más estará contigo. Hay veces en las que no se ven involucrados ni presencias ni palabras, sino sentimientos. Éso, es egoísmo. Querido o querida que por alguna razón de la vida te llegó este escrito, no lo hagas ni por lástima ni por amistad. Aunque suene muy frío y lo tomes mal, ésa persona cree en el amor, pero no puede obligarte a sentirlo. Mayoritariamente, siquiera sabe todavía lo importante que son las dos palabras que te dirá cuando se te confiese, sean "Te Quiero" o estarán aún más inseguros, tratando de tapar aquella inquietud en su interior, si en ese momento te dicen "Te Amo", porque el amor no se puede definir claramente sino, todos sabríamos cuando estamos enamorados en el momento exacto. Definir es limitar, y el amor no tiene límites. Si realmente esa persona te quiere y desea lo mejor para tí, sabrá que si tu no lo quieres en este momento, es porque no se dió. Si de verdad están hechos el uno para el otro, se conocerán, serán amigos, luego confirmarán su sentimiento hasta en lo más profundo de su ser y se enamorarán, o simplemente se ganarán un gran amigo si fueron compatibles. Porque no conocerán sólo al físico y las expresiones de ése chico o ésa chica que veo todos los días, sino que los conoceran en la posición de persona, compañero, amigo, hijo, hermano, y por sobre todo, que es lo que más te importa a ticomo novio o novia. Toma el tema de los sentimientos con calma, con paciencia y verás que el mundo del cariño y afecto, en sí de los sentimientos, no es tan malo como crees, lo vivirás a tope, lo disfrutarás completamente y por sobre todo, lo entenderás como tú lo interpretes, no como los demás te lo cuenten. Tú no eres ellos, ni ellos son tú. Tu tienes una vida propia que puede ser diferente a la de ellos.

Hay veces en las que juras estar enamorado.
Hay veces en las que crees que ésa persona te gusta.
Hay veces... en las que siquiera sabes qué sientes por tu familia, y aseguras estar amando a alguien que no es nada tuyo.

Being brave is not feel no fear, but to feel it and yet keep moving forward II - Yo...

Soy algo diferente. Estoy loca, me confundo, me ilusiono, me río sola, desconfío, tengo dudas, caigo, me levanto y doy la cara. Hago reír, odio sufrir, amo vivir, soy bipolar y a veces hasta un poco cruel. Soy demasiado empática, odio ver llorar y amo ver reír, siempre doy consejos a mis seres queridos, hasta lloro al hacerlo, pero ten en cuenta que siempre es por tu bien y que nunca diré cosas sin sentirlas o por tirar palabras al aire, si? Estoy segura de que lo peor que se puede hacer es perder el tiempo, el tiempo es valioso en esta vida, ya que es sólo una y se debe aprovechar al máximo. 
La gente al principio suele pensar que soy tímida, pero simplemente necesito unos minutos para tener un poco de confianza. A veces pienso antes de actuar, lo cual me ha resultado bastante bien, pero me encanta dejarme llevar por mis instintos. Es muy fácil hacerme daño, pero eso no significa que soy vulnerable, me levanto muy rápido y aprendo muy enserio de mis errores. Soy un poco celosa, una desordenada, pero adoro el orden. Siempre quiero que todo salga bien para todos, normalmente pensando al último en mí. Me río por cualquier cosa y es muy poco lo que pido para ser feliz. Me encanta soñar despierta. 
Quiéreme y apréciame como soy, y te ganaste una amiga por siempre :D

Being brave is not feel no fear, but to feel it and yet keep moving forward - 7 062 011~

Observo aquellas canciones que llevan hasta mi, aquellos irremediables sentimientos ligados a recuerdos que ya ni sabía que había pasado. Aquellas son las cosas que nunca debería olvidar, pero que se van más rápido sin embargo...
Me encantaría tener un reloj que diera vueltas hacia la izquierda, para volver a decirte lo mucho que me agradó estar junto a ti, lo mucho que disfruté de tu compañía, lo mucho que me agradó ser tu amigo... Pero ahora ya sólo puede realizarse cuando te veo un día entre millones de minutos y segundos que pasan lejos e inseguros y, que antes pasabamos juntos.
La noche me cobijaba, junto a aquellas pequeñas hojas separadas de sus ramas, resguardadas por las hojas de pino. El corazón se me encoge. Tu recuerdo vuelve nuevamente. Y de un momento a otro... El cielo comienza a llorar, y mis ojos comienzan a llover... Ambos nos sentimos solos en este momento. 
Fue entonces que por el sonido de las pequeñas lágrimas de las nubes, fue que me recordé a aquellas ramas vestidas por pequeños puntos rojos por encima del triste cielo nublado. Allí fue que me recordé a ti, aquellas tardes de otoño por encima de los cadáveres hijos de los árboles que tanto amamos... Fue entonces, que me recordé que te extrañaba más que a nada...

La vida es irónica... Se necesita a la tristeza para saber qué es la felicidad y a la ausencia para valorar la presencia.

065. Paso (Correspondencia Incorrespondida)

Miraba al cielo como un príncipe enamorado a la espera de su princesa desconocida. En ése momento, me dí cuenta de que la persona que me gustaba no era nada más que un completo desconocido, que sus palabras embellecían y hacían sombrío mi mundo, que alentaban y mataban lentamente la confianza dentro de mí. Quería conocerlo más, saber qué pensaba sobre muchas cosas, por sobre todo de cómo me veía como persona, como amiga... y como mujer.

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Me acerqué lento, pero decidida, hacia él.
Él, que hace tiempo me dejaba sin aliento con aquellas cartas de colegiales inocentes, su alta persona me intimida a cada paso que doy, pero el miedo no me detendrá nunca más.
-D..disculpa...- musité. Se volvió y sonrió tiernamente al ver mi expresión y reconocerme como la chica de aquella ortográfica y directa letra. 
-Eres tú. Creo que, aunque no te conocía, te podría haber reconocido en cualquier lugar, no por tu descripción física que me otorgaste en las cartas... Si no porque, sólo lo habría hecho...- me sonrojé. Ya.. no pude más ante aquellos ojos verdes que me miraban fijo y me desesperaban desde antes de conocerlos personalmente.
-Quería agradecerte por todas tus bellas palabras, por aquella caballerosidad ya casi inexistente, por aquella delicadeza con mi persona... Que tuviste sin conocerme ni ver como era realmente...-
-Bastaba con el sólo hecho de que me comentaran de tu sonrisa, para ver que eras una persona muy tierna y con buenas intenciones-
-D-de todos modos -tartamudié- Muchas gracias... Pero, ésta será la única vez que me veas y que sepas de mi. Me siento una estúpida al creer que me mirarías de otra forma que no fuera "la chica con la que comparto correspondencia", lamento mucho haberte hecho pasar por todo esto... Lo lamento mucho- me acerqué hacia su mejilla para besarla pero, tomó mi brazo e hizo que nuestros labios se encontraran.

Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre

Una lágrima se deslizó por mi mejilla al momento de ser conciente de esto. Sabía cosas que deseaba no saber. Y, por sobre todo, no deseaba que mi corazón se encogiera al escuchar su nombre o recordar su desconocida cara que me recordaba a cierto inglés. Delicadamente me separé de él, y con los ojos llenos de lágrimas, me volví y salí de aquel lugar que tanto me gustaba, pero al que no volvería nunca más. Nunca debí haber dicho nunca...
El chico se le quedó mirando. Sabía los lugares en donde encontrarla, pero respetó su opción y se limitó a comentar sobre ella con su amiga. Pero ambos no dejaron de frecuentar aquél lugar. Inconscientemente, ambos deseaban encontrarse con el otro allí pero... eran como el sol y la luna. 
Cuando uno aparecía, el otro se marchaba.

 Pero, como el sol (él) y la luna (ella), tenían algo que les comprobaba que el otro seguía allí. Un lucerito que ambos conocían, y que el lucerito les conocía. Era la única pista de que él otro seguía allí, y eso les tranquilizaba.

El destino no estaba de parte de ellos, sólo... sus caminos se atravesaron al paso, en una perpendicular más de la vida.

domingo, 5 de junio de 2011

Sueños~


Ya los sueños recurrentes no son los mismos. 
¿Quedará algo de inocencia en mi ser después de todo? 
Mi infancia me mira y me avergüenzo... 
Ya sólo me queda cobijarme entre las sábanas, 
abrazando a mi peluche 
en busca de refugio.
Es placentero, esos sueños lo son...
Pero me asustan aún...

viernes, 22 de abril de 2011

86. Elecciones

Tu silueta va caminando
con el alma triste y dormida,
ya la aurora no es nada nuevo
pa' tus ojos grandes y pa' tu frente,
ya el cielo y sus estrellas
se quedaron mudas, lejanas y muertas
pa' tu mente ajena.


Nadie sabe claramente como se llamaba ella. Ella no sabía claramente el nombre que se la había asignado, pues... le habían llamado de muchas formas. Bueno, independiente de todo, para relatarles la historia, le llamaremos "El Alma".



Nos hablaron una vez cuando niños,
cuando la vida se muestra entera,
que el futuro, que cuando grandes...
y ahí murieron ya los momentos,
sembraron así sus semillas,
y tuvimos miedo, temblamos,
y en eso se nos fue la vida.


El Alma se hallaba caminando de la mano con su amiga El Corazón y pasaron cerca de un río. El Corazón, ingenuo e inocente, miró el agua cristalina y El Alma se acercó a observar dichosa escena. 
-Tienes una moneda?- Preguntó con brillo en sus ojos El Corazón.
El Alma le miró extrañada y le preguntó para qué, a lo que este responde:
-Este lugar es tan hermoso, tan puro... Que siento que se puede hacer realidad cualquier cosa aquí. Quiero... Pedir un deseo Alma.... Me permites?-
El Alma le miró con tristeza pensando la ingenuidad del Corazón y le ofreció una moneda común. El corazón agarró fuerte el objeto, cerró sus hermosos ojos color carmesí y lanzó la moneda, que se hundió varios metros más adelante.
El Alma temió. El Corazón creyó. Y así, siguieron viviendo, hasta crecer.


Y cada uno aferrado a sus dioses,
productos de toda una historia,
los modelan y los destruyen,
y según eso ordenan sus vidas
en la frente les ponen monedas
y de sus largas manos
le cuelgan candados,
letreros y rejas.


Luego de un tiempo, El Corazón dejo este mundo y El Alma quedó sola. Cada vez que teme al futuro, a algo inefable, o a la vida misma, acude al río del Corazón a pedir un deseo. Lanza una flor, una rama, una piedra... Eso le quita algo de encima.
Ella había sobrevivido por las diversas elecciones que tomó, pero El Corazón, ingenuo como siempre, se entregó completamente a la primera vez y terminó fusionándose con La Razón, desapareciendo así para siempre.
El alma temió de sus elecciones y se atrevió a imitar al Corazón. Tomó una pequeña piedra de extraño color azul, le apoyo en su frente unos minutos y le lanzó lejos.